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Respuesta rápida
La diferencia entre el WiFi de una casa y el de un negocio no es el tamaño: es que hay gente que no conoces conectándose a tu red. Eso cambia tres cosas.
Primera: separa las redes. La del TPV, el ordenador de la gestión y las cámaras nunca debe ser la misma a la que se conectan los clientes. Segunda: dimensiona por personas simultáneas, no por metros cuadrados. Tercera: alguien tiene que mantenerlo, porque un WiFi de negocio caído es un problema de negocio, no una molestia.
Separar las redes es lo primero
Es la decisión que más importa y la que más se ignora.
Si el cliente que pide un café y tu terminal de pago están en la misma red, cualquiera con conocimientos básicos y una tarde libre puede ver bastante más de lo que te gustaría. Y no hace falta mala intención: un portátil infectado conectado a tu red es un problema tuyo.
La forma mínima de hacerlo bien es usar la red de invitados del router, que aísla a los clientes del resto. La forma correcta, si el negocio tiene algo de tamaño, es separar por VLAN: una red para clientes, otra para el negocio, y opcionalmente una tercera para cámaras y dispositivos conectados.
Con la red de clientes activa, comprueba además que tiene activado el aislamiento entre clientes, para que dos personas conectadas no se vean entre sí.
Dimensiona por personas, no por superficie
Un bar de 60 metros con cuarenta personas dentro exige mucho más que un chalet de 300 con cuatro. Lo que satura un punto de acceso no son los metros: son los dispositivos conectados a la vez, y cada persona lleva al menos uno.
| Situación | Punto de partida |
|---|---|
| Oficina pequeña, hasta 10 personas | Un buen router, con equipos fijos cableados |
| Tienda con clientes de paso | Router + punto de acceso con red de invitados |
| Bar o restaurante con clientes sentados | Uno o dos puntos de acceso pensados para densidad |
| Coworking u oficina de 20 o más | Varios puntos de acceso gestionados, por cable |
| Alojamiento turístico pequeño | Router + un punto por planta, red de invitados |
| Hotel o casa rural de varias habitaciones | Un punto por zona, cableados, con gestión centralizada |
La palabra clave en los casos densos es densidad, no cobertura. Un equipo doméstico puede cubrir el local de sobra y aun así ir fatal con cuarenta personas dentro, porque el problema es cuántos hablan a la vez y no si la señal llega.
Cablea lo que puedas, siempre
En un negocio esto no es una recomendación, es la práctica normal:
- El TPV, por cable. Un pago que falla por WiFi es dinero perdido y un cliente esperando.
- El ordenador de la gestión, por cable.
- Los puntos de acceso, por cable. Un punto de acceso enlazado por WiFi es un punto único de fallo y un cuello de botella.
- Las cámaras, por cable siempre que sea posible.
Si el local no tiene cableado y no puedes hacer obra, el PLC puede sacarte del apuro, pero en un negocio conviene tratarlo como solución provisional: depende de una instalación eléctrica que no controlas del todo.
Lo que hay que dejar resuelto
Una contraseña que puedas cambiar sin drama. La de la red de clientes se filtra: se la dan unos a otros, se queda en el grupo de amigos, aparece en una reseña. Debe ser fácil de rotar sin tener que reconfigurar el negocio entero, y por eso tiene que estar separada de la red de trabajo.
Un plan para cuando se caiga. Si cobras con datáfono conectado, ten claro qué haces cuando no hay línea: un datáfono con SIM propia de respaldo, o un router 4G que entre automáticamente.
Alguien que lo mantenga. Actualizaciones de firmware, revisión de los equipos conectados, cambio periódico de contraseñas. En una casa se puede improvisar; en un negocio, no.
Un cartel con el nombre de la red, con el nombre exacto y sin ambigüedades. La mitad de las incidencias de WiFi en hostelería son gente conectándose a la red equivocada.
La parte legal, en dos líneas
Dar acceso a internet a clientes tiene implicaciones que conviene conocer, y varían según el tipo de negocio y el país. No somos abogados y no vamos a resolvértelo aquí, pero sí conviene que preguntes a tu asesor por dos cosas concretas: qué obligaciones tienes respecto a los datos de quien se conecta si pides registro, y qué dice tu contrato con el operador sobre compartir la conexión con terceros, porque algunas tarifas domésticas lo prohíben expresamente y un negocio con tarifa doméstica puede tener un problema.
Preguntas frecuentes
¿Vale un router doméstico para un bar?
Para un bar pequeño con poca gente conectada a la vez, puede cumplir. En cuanto hay densidad (mesas llenas, cada uno con móvil) se queda corto, y no por cobertura sino por número de conexiones simultáneas.
¿Es obligatorio pedir datos a los clientes para dar WiFi?
Depende del tipo de acceso que ofrezcas y del país. Es exactamente el tipo de pregunta que debe responderte tu asesor y no un artículo: las respuestas genéricas que circulan por internet están a menudo desactualizadas.
¿Puedo usar mi tarifa doméstica en el local?
Técnicamente sí, legalmente depende de tu contrato: bastantes tarifas domésticas prohíben el uso comercial o el acceso a terceros. Revísalo antes, porque el operador puede cortarte el servicio.
¿Cuántos puntos de acceso necesito?
Cuenta personas simultáneas, no metros. Y si el local tiene zonas separadas por muros o plantas, cada zona necesita el suyo, cableado al principal.
¿Merece la pena un sistema gestionado?
A partir de tres puntos de acceso o de dos locales, sí: poder ver y configurar todo desde un panel, y actualizar todos los equipos a la vez, ahorra bastante más de lo que cuesta.
¿Debo limitar la velocidad de la red de clientes?
Es buena práctica si tu conexión no va sobrada. La mayoría de los equipos permiten poner un tope por cliente, y así una descarga grande de una sola persona no deja al resto del local sin servicio, ni a ti sin TPV.
¿Cada cuánto cambio la contraseña del WiFi de clientes?
No hay una regla, pero conviene tratarla como algo rotativo y no permanente. Se filtra sola con el tiempo. Lo importante es que cambiarla sea trivial y no obligue a tocar nada de la red del negocio, que es justo lo que consigues teniéndolas separadas.
¿Puedo dar WiFi gratis sin registro?
Técnicamente sí, y es lo más cómodo para el cliente. Si hay obligaciones de identificación en tu caso concreto, dependen del tipo de negocio y de la normativa aplicable: pregúntaselo a tu asesor antes de montarlo de una forma u otra, porque rehacerlo después es más caro.
Cómo trabajamos
Contrastamos cada procedimiento con documentación oficial de operadores y fabricantes. Separamos las especificaciones declaradas de las pruebas propias y actualizamos las guías cuando cambia el equipo.
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